Después de tres años, con dos renovaciones de contrato, ya no tengo otra opción mas que dejar el puesto de ayudante del área de computación y sistemas para que otro compañero estudiante de la UAMI lo ocupe.
Estoy satisfecha con el trabajo que hube realizado a lo largo de estos años, pero sobretodo, con el aprendizaje obtenido.
Si ahora comenzara de nuevo con este trabajo, seguiría respetando mis 20 horas a la semana de trabajo; no dejaría a uno sólo de mis compañeros sin atender en una previa cita a pesar de que su probabilidad de asistencia sea de una entre 10; seguiría extendiéndome en mis correos de respuesta a dudas de mis compañeros aunque esto sea poco práctico, pues sé que ellos notan el esfuerzo y la mayoría lo agradece; realizaría clases de asesoría de manera formal y difundiría su asistencia con ayuda del hacklab Ixnamiki, CEUAMI, SAIB, coordinaciones de licenciaturas, etc; me esforzaría más por mantener una buena comunicación con los profesores a los que en el trimestre me hubieren asignado y con los compañeros asistentes a sus clases; sería más propositiva con las posibles actividades de docencia para el aprendizaje de los temas que en turno hubiesen que impartirse… En fin, estos quedan ahora sólo como sugerencias para mi sucesor.
Agradezco a Dios la oportunidad de contar en mi currículo con tan bonito trabajo que, además de enseñanza, me dio para comer, divertirme y pagar un techo bajo el cual pudiese descansar cada día.
